#020 - Conversión ¿Renovación o transformación?


“No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.”
(Romanos 12:2)
“Por eso, deben ustedes renunciar a su antigua manera de vivir y despojarse de lo que antes eran ya que todo eso se ha corrompido, a causa de los deseos engañosos. 
Deben renovarse espiritualmente en su manera de juzgar, 
y revestirse de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios y que se distingue por una vida recta y pura, basada en la verdad.”
(Efesios 4:22-24)
 

Renovarse es un cambio estético, externo. Es lo que hacemos cuando tenemos una fiesta. Nos arreglamos para vernos bien y parecer felices. Cuando regresamos, las lágrimas vuelven a aflorar porque volvemos a las mismas situaciones dolorosas que siguen estando allí. Una transformación es algo radical, que se inicia en el interior. Es un proceso que va desde adentro hacia afuera. Comienza en el espíritu. El espíritu cambia cuando permitimos que Dios arranque de allí, lo peor de cada uno de nosotros: el pecado. Cuando uno le pide perdón a Dios, Dios quita el pecado y le da vida al espíritu, que lejos de Dios estaba muerto. Cuando el espíritu cambia, el alma se transforma. Eso se refleja en el cuerpo y en todas las circunstancias que nos toca vivir.