#027 - Un solo paso


Por tu amor, oh Dios, ten compasión de mí;
por tu gran ternura, borra mis culpas.
¡Lávame de mi maldad!
¡Límpiame de mi pecado!
Reconozco que he sido rebelde;
mi pecado no se borra de mi mente.
Contra ti he pecado, solo contra ti,
haciendo lo malo, lo que tú condenas.
Por eso tu sentencia es justa,
irreprochable tu juicio.
 
(Salmo 51:1-4)
 

 “Un pequeño paso para el hombre y un gran salto para la humanidad”. ¿Recuerdas quién dijo esto? Neil Armstrong, el astronauta que puso su pie por primera vez en la luna. Eso es lo que te falta. Un paso de fe. Probablemente hayas rezado o elevado una plegaria en alguna oportunidad. Sin embargo, hay una oración preciosa que quizás no hayas hecho aún: La oración por la cual uno se entrega por entero a Jesucristo, sin mezquindad.  El Salmo 51 es un buen ejemplo. 

Es una oración que busca a Dios en clamor, con todo el corazón. 

Es una oración que rinde el orgullo ante el Señor, sin excusas. 

Es también  la oración que pide perdón. 

Jesús murió en una cruz para perdonar mis pecados y los tuyos. Este es el paso que te falta. Dalo ahora mismo.